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martes, 18 de septiembre de 2018

José Carlos Mariátegui








José Carlos Mariátegui La Chira (Moquegua, 14 de junio de 1894, Lima, Perú, 16 de abril de 1930) fue un escritor, periodista y pensador político peruano, autor prolífico a pesar de su temprana muerte. El Amauta (del quechua: hamawt'a, "maestro") es el nombre con el que también se conoce en su país, y fue uno de los principales estudiosos del marxismo en América Latina. De entre sus libros, los 7 ensayos de Interpretación de la Realidad Peruana es una obra de referencia para la intelectualidad del continente.1​ Fue el fundador del Partido Socialista Peruano en 1928 (que, tras su muerte, pasaría a denominarse Partido Comunista Peruano, a instancias de la III Internacional, y por obra de Eudocio Ravines, que ejercía entonces la secretaría general del partido), fuerza política que, según su acta de fundación, tendría como herramienta axial al marxismo-leninismo, y de la Confederación General de Trabajadores del Perú, en 1929.

Para el sociólogo y filósofo Michael Löwy, Mariátegui es "indudablemente, el pensador marxista más vigoroso y original que América Latina haya conocido”.2​ En la misma línea, José Pablo Feinmann, filósofo y crítico cultural argentino, lo declaró que se trata del "más grande filósofo marxista de Latinoamérica".


Biografía

Infancia y juventud

Mariátegui nació en Moquegua, en el seno de una familia humilde. Sus padres fueron María Amalia La Chira Ballejos y Francisco Javier Mariátegui Requejo. Entre sus antepasados se contaba el ilustre pensador liberal Francisco Javier Mariátegui y Tellería. Tuvo dos hermanos: Guillermina y Julio César Mariátegui.

En 1899 se trasladó con su madre y sus hermanos a Huacho y en 1902, tras un accidente en la escuela, fue internado en la clínica Maison de Santé de Lima. Su convalecencia fue larga y quedó con una anquilosis en la pierna izquierda que lo acompañaría el resto de su vida. Por haber quedado inhabilitado para las recreaciones propias de su edad, frecuentó desde entonces la lectura y la reflexión.

En 1909, ingresó al diario La Prensa para realizar tareas auxiliares, primero como alcanzarrejones (portapliegos) y luego como ayudante de linotipista. A pesar de no haber culminado sus estudios escolares, llegó a formarse en periodismo y empezó a trabajar como articulista, primero en La Prensa (1914-1916) y luego en el diario El Tiempo (1916-1919), al mismo tiempo que colaboraba en las revistas Mundo Limeño, Lulú, El Turf y Colónida. Usando el seudónimo de Juan Croniqueur ironizó la frivolidad limeña y exhibió una vasta cultura autodidacta, que lo aproximó a los núcleos intelectuales y artísticos de vanguardia. Se hizo amigo del escritor Abraham Valdelomar con quien formó un dúo diletante cuyos duelos de ingenio eran reproducidos por ellos mismos en sus crónicas. Por esa época (llamada luego despectivamente por él mismo como su “edad de piedra”) cultivó con entusiasmo la poesía pero nunca publicó su anunciado poemario titulado Tristeza.



En 1918 sus intereses viraron hacia los problemas sociales. Fundó con el periodista César Falcón y Félix del Valle la revista Nuestra Época, desde donde criticó el militarismo y la política tradicional pero de la que solo salieron dos números. En 1919 e igualmente en colaboración con Falcón fundó el diario La Razón, desde donde apoyó la reforma universitaria y las luchas obreras. Dicho diario tampoco tuvo larga vida y fue clausurado por el gobierno del presidente Augusto B. Leguía, oficialmente por haberse expresado despectivamente de los miembros del parlamento, aunque lo más probable fuera por los crecientes reclamos populares que alentaba desde sus páginas.


Viaje a Europa y formación socialista

Junto con Jorge Falcón viajaron con rumbo a Europa gracias a una beca que le fue entregada por el gobierno de Leguía como una forma encubierta de deportación. Pasaron por Nueva York, coincidiendo con una huelga de trabajadores de los muelles del puerto, y en la Alemania de revolución espartaquista, para luego en noviembre llegar al puerto de Le Havre y de allí a París.3​

En Europa, a decir de él mismo, fue donde hizo su mejor aprendizaje. Se vinculó con escritores representativos, estudió idiomas, inquirió sobre las nuevas inquietudes intelectuales y artísticas y concurrió a conferencias y reuniones internacionales.

En Italia se casó con Ana Chiappe y estuvo presente durante la ocupación de las fábricas en Turín, así como en el XVII Congreso Nacional del Partido Socialista Italiano en Livorno, donde se produjo la escisión histórica y se conformó el Partido Comunista Italiano (PCI). Formó parte de círculos de estudio del PSI y asumió el marxismo como método de estudio, cuando Benito Mussolini estaba a punto de tomar el poder. Según su análisis, la victoria del fascismo es el precio que un país debe pagar por las contradicciones de la izquierda.

Abandona Italia y recorre Europa a la espera de poder volver al Perú. Visita París, Múnich, Viena, Budapest, Praga y Berlín.4​ Durante ese recorrido estudia los movimientos revolucionarios que convulsionan el continente europeo después de la guerra.



Retorno al Perú


El 17 de marzo de 1923 Mariátegui regresó a Lima, acompañado de su esposa y su primogénito. Dictó conferencias en la Universidad Popular González Prada sobre la crisis mundial derivada de la Primera Guerra Mundial. Asumió la dirección de la revista Claridad cuando Víctor Raúl Haya de la Torre, futuro líder del APRA, viajó a México en calidad de exiliado. Llamó a la realización del Frente Único de Trabajadores. A fines de ese mismo año anunció la publicación de "Vanguardia: Revista Semanal de Renovación Ideológica", co-dirigida con Félix del Valle, proyecto que no se llevaría a cabo pero que luego se transformaría en la Revista Amauta.

En 1924, debido a su antigua lesión, debió amputársele una pierna. Pero no cesó por ello su actividad creadora, continuándola recluido en una silla de ruedas. Pasó una temporada de reposo en Miraflores para mudarse el 1ro de junio de 1925 a la que sería su residencia más simbólica en la calle Washington, izquierda, No. 544,6​ hoy conocida como la Casa Museo José Carlos Mariátegui. En octubre de 1925 fundó la Editorial Minerva junto con su hermano Julio César que publicó obras suyas y de otros autores peruanos, comenzando por su primer libro recopilatorio de ensayos: La escena contemporánea,7​ sobre la política mundial. En 1926 fundó la revista Amauta (en quechua sabio o maestro), que cohesionó a una amplia generación de intelectuales en torno a una nueva apreciación del quehacer nacional y dio impulso al movimiento indigenista en arte y literatura. Asimismo, colaboró asiduamente en los semanarios limeños Variedades y Mundial.

Fue encarcelado en 1927 durante un proceso contra los comunistas acusados de conspirar contra el gobierno de Leguía, pero luego le dieron arresto domiciliario. En 1928 rompió ideológicamente con Víctor Raúl Haya de la Torre y fundó el Partido Socialista Peruano, convirtiéndose un año más tarde en su Secretario General. Durante el mismo año, fundó la revista comunista Labor y publicó sus monumentales 7 ensayos de Interpretación de la Realidad Peruana.8​ En 1929 fundó la Confederación General de Trabajadores del Perú.

El proyecto político de Mariátegui se puso a prueba en el Congreso Sindical Latinoamericano de Montevideo (mayo de 1929) y la Conferencia Comunista Latinoamericana (junio del mismo año). A ellas asistió el Partido Socialista Peruano con cinco delegados que llevan planteamiento de Mariátegui: Hugo Pesce, Julio Portocarrero, José Bracamonte (piloto de la Marina Mercante Nacional, fundador de la Federación de Tripulantes del Perú), Juan Peves (dirigente campesino de Ica, fundador de la Federación de Yanacones) y Carlos Saldías (dirigente textil). Estos planteamientos fueron cuestionados por el buró político de la Internacional en Sudamérica, generando una distancia entre los planteamientos de la Internacional Comunista y las posturas de Mariátegui. En definitiva, Mariátegui "no aceptó subordinarse a la jerarquía comunista".

En febrero de 1930, Eudocio Ravines fue nombrado Secretario General del Partido Socialista del Perú, en reemplazo de Mariátegui quien estaba preparando un viaje a Buenos Aires, donde podría tratar su enfermedad y participaría en el Consejo General de la Liga Antiimperialista. También proyectaba dar envergadura continental a su revista Amauta trasladando su sede de Lima a la capital de Argentina.


Últimos días antes de su muerte

A fines de marzo de 1930, Mariategui fue internado de emergencia siendo acompañado por sus amigos entre los cuales destacaron Diego San Roman Zeballos (creador de la revista El Poeta Hereje). Murió el 16 de abril, casi en vísperas de su esperado viaje a Buenos Aires. El 20 de mayo la dirección del Partido Socialista Peruano, con Eudocio Ravines como Secretario General y Jean Braham Fuentes Cruz como Presidente General, cambió el nombre del Partido Socialista del Perú por el de Partido Comunista Peruano.

Fue enterrado en el Cementerio Presbítero Maestro con un masivo cortejo fúnebre​ y en el año 1955, conmemorándose los 25 años de su muerte fue trasladado a un nuevo mausoleo en el mismo cementerio (un túmulo de Granito obra del escultor español Eduardo Gastelu Macho).11​


Su pensamiento

Visión del Perú

La Conquista no sólo escindió la Historia del Perú, sino también escindió la economía. Antes de la llegada de los españoles existía una economía comunal indígena que era bastante sólida. Existía un bienestar material gracias a la organización colectivista de la sociedad incaica. Esta organización había enervado el impulso individual y a la vez había desarrollado el hábito de la obediencia al deber social.

La Conquista instauró así una economía de carácter feudal. No buscaban desarrollar una economía sólida sino sólo la explotación de los recursos naturales. Es decir, los españoles no se formaron como una fuerza colonizadora (como los ingleses en Estados Unidos), sino que se constituyeron como una pequeña corte, una burocracia. Este sistema acabó determinando la economía republicana.

La política económica de la Corona Española impedía el surgimiento de una burguesía en las colonias. Estas vieron necesaria la independencia para asegurar su desarrollo. La independencia se decide entonces por las necesidades del desarrollo capitalista, en ese sentido, Inglaterra cumplió un papel fundamental al apoyar a las nacientes naciones americanas.

Para Mariátegui, el gamonal invalida inevitablemente toda ley u ordenanza de protección del indígena o del campesino. Contra la autoridad del hacendado sostenida por el ambiente y el hábito, es impotente la ley escrita. El alcalde o el presidente municipal, concejo o ayuntamiento, el juez, el corregidor, el inspector, el comisario, el recaudador, la policía y el ejército están enfeudados a la gran propiedad. "La ley no puede prevalecer contra los gamonales. El funcionario que se obstinase en imponerla, sería abandonado y sacrificado por el poder central, cerca del cual son siempre omnipotentes las influencias del gamonalismo, que actúan directamente o a través del parlamento, por una y otra vía con la misma eficacia".

Es importante esclarecer la solidaridad y el compromiso a que gradualmente han llegado el gamonalismo regional y el régimen central: "de todos los defectos, de todos los vicios del régimen central, el gamonalismo es responsable y solidario". El gamonal es una pieza en la estructura de la administración centralizada: es el jefe local de uno de los partidos políticos de influencia nacional y es el eslabón fundamental en la cadena de una de las muchas clientelas del sistema político. El poder central recompensa al gamonal al permitirle disfrutar de innumerables contratos y alcabalas y actualmente, al dejar en sus manos las regalías que produce la explotación de recursos naturales por las multinacionales e innumerables contratos para complementarlas. En estas condiciones, cualquier descentralización termina con el resultado esencial de un acrecentamiento del poder del gamonalismo.


El guano y el salitre cumplieron un rol fundamental en el desarrollo de la economía peruana. Estos productos aumentaron rápidamente la riqueza del Estado, ya que la Europa industrial necesitaba estos recursos para mantener su productividad agrícola, productos que el Perú poseía en monopolio. Esta riqueza fue despilfarrada por el Estado Peruano. Pero permitió la aparición del capital comercial y bancario. Se empezó a constituir una clase capitalista, pero cuyo origen se encontraba en la vieja aristocracia peruana. Estos productos también permitieron la consolidación del poder de la costa, ya que hasta entonces, la minería había configurado a la economía peruana un carácter andino. En síntesis, el guano y el salitre permitieron la transformación de la economía peruana de un sistema feudal a un sistema capitalista.

Las nuevas naciones buscaron desarrollar el comercio. América Latina vendía sus recursos naturales y compraba productos manufacturados de Europa, generando un sistema que beneficiaba principalmente a las naciones europeas. Este sistema, permitió el desarrollo sólo a los países Atlánticos, ya que las distancias eran enormes para los países que se encontraban en la costa del pacífico como el caso del Perú. El Perú en cambio, comenzó a comerciar con el Asia, pero no logró el mismo desarrollo que los países del Atlántico.

Además, con la Guerra del Pacífico el Perú perdió el guano y el salitre. Pero esta guerra también significó la paralización de toda la producción nacional y el comercio, así como la pérdida del crédito exterior. El poder cayó temporalmente en manos de los militares, pero la burguesía limeña pronto recuperó su función. Se planteó el Contrato Grace como una medida para salir de la crisis. Este contrato consolidó el predominio británico en el Perú, al entregar en concesión los ferrocarriles por un periodo de 66 años.



El marxismo

Mariátegui se describe, desde su regreso de Europa, al marxismo, en la versión leninista de la Tercera Internacional, encontrándose notables similitudes con el pensamiento de Antonio Gramsci, especialmente en lo que atañe a la importancia de la superestructura cultural no como mero "reflejo", sino desde la valoración de sus potencialidades revolucionarias para generar contrahegemonía. Fruto de dicha noción será su revista teórica Amauta y el órgano revolucionario Labor, que será clausurado por el régimen de Leguía. Crítico incansable del reformismo de la Segunda Internacional y de la socialdemocracia, Mariátegui es considerado el primer marxista de América Latina, al enfatizar al papel de las masas indígenas como el auténtico "proletariado" del continente y pregonar la necesidad de una revolución socialista, influenciado por el sindicalismo radical de Georges Sorel.


El fascismo

Por su parte, mostró cómo el fascismo no era una "excepción" de Italia o un "cataclismo", sino un fenómeno internacional "posible dentro de la lógica de la Historia", del desarrollo de los monopolios en el imperialismo y de su necesidad de derrotar la lucha del proletariado. Mariátegui vio el fascismo como una respuesta del gran capital a una crisis social profunda, como la expresión de que la clase dominante no se siente ya suficientemente defendida por sus instituciones democráticas, por lo que culpa ante las masas de todos los males de la patria, al régimen parlamentario y a la lucha revolucionaria, y desata el culto a la violencia y al nuevo orden del Estado fascista, concebido como estructura autoritaria vertical de corporaciones. Mariátegui vislumbró cómo el triunfo del fascismo estaba inevitablemente destinado a exasperar la crisis europea y mundial.


Obras

En vida, Mariátegui publicó solo dos libros (La escena contemporánea y los 7 ensayos de interpretación de la realidad peruana), dejando inacabados e inéditos dos más (El alma matinal y Defensa del marxismo publicadas en 1950 y 1955, respectivamente, aunque gran parte de ellos ya había sido publicada en la prensa). Todas estas obras, sumadas a su abundante producción periodística recopilada (entre artículos, conferencias, ensayos y una novela breve), han sido editadas por sus herederos (su viuda y sus hijos), hasta llegar a conformar 20 tomos. Hay que señalar sin embargo, que entre dichos tomos hay dos biografías del autor (una de María Wiesse y otra de Armando Bazán), una síntesis del contenido de la revista Amauta, realizada por Alberto Tauro del Pino y una antología poética de diversos autores inspirada en la vida y obra de Mariátegui. Si hablamos de las “obras completas” propiamente dichas, estas solo suman en realidad 16 tomos. Sustancial obra que fue producida en un lapso de 7 años (1923-30).


Obras completas. Biblioteca Amauta


La escena contemporánea, Obras completas, Vol. 1. Ed. Amauta.

7 ensayos de interpretación de la realidad peruana, Obras completas, Vol. 2. Ed. Amauta.

El alma matinal y otras estaciones del hombre de hoy, Obras completas, Vol. 3. Ed. Amauta.

La novela y la vida. Siegfried y el profesor Canella, Obras completas, Vol. 4. Ed. Amauta..

Defensa del marxismo, Obras completas, Vol. 5. Ed. Amauta.

El artista y la época. Obras completas, Vol. 6. Ed. Amauta.

Signos y obras. Análisis del pensamiento literario contemporáneo, Obras completas, Vol. 7. Ed. Amauta.

Historia de la crisis mundial. Conferencias pronunciadas en 1923. Obras completas, Vol. 8. Ed. Amauta.

Poemas a Mariátegui (Compilación con prólogo de Pablo Neruda), Obras completas, Vol. 9. Ed. Amauta.

José Carlos Mariátegui por María Wiesse, Obras completas, Vol. 10. Ed. Amauta.

Peruanicemos al Perú, Obras completas, Vol. 11. Ed. Amauta.

Temas de nuestra América, Obras completas, Vol. 12. Ed. Amauta.

Ideología y política, Obras completas, Vol. 13. Ed. Amauta.

Temas de educación, Obras completas, Vol. 14. Ed. Amauta.

Cartas de Italia, Obras completas, Vol. 15. Ed. Amauta.

Figuras y aspectos de la vida mundial. Tomos 1, 2 y 3 Obras completas, Vol. 16, 17 y 18. Ed. Amauta.

Amauta y su influencia de Alberto Tauro, Obras completas, Vol. 19. Ed. Amauta.




Con información de:
https://es.wikipedia.org/wiki/José_Carlos_Mariátegui



Dictadura en Argentina 1976 - 1983






La última dictadura cívico-militar, autodenominada como Proceso de Reorganización Nacional, o El Proceso​ gobernó la Argentina desde el golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, derrocando al gobierno constitucional de la presidenta María Estela Martínez de Perón (justicialista), hasta el 10 de diciembre de 1983, día de asunción del gobierno elegido mediante sufragio de Raúl Alfonsín (UCR).

El poder fue ocupado por una junta militar integrada por los comandantes de las tres Fuerzas Armadas, sucediéndose cuatro juntas militares en el período. Es considerada «la dictadura más sangrienta de la historia argentina». El Proceso​ se caracterizó por el terrorismo de Estado, la constante violación de los derechos humanos, la desaparición y muerte de miles de personas, la apropiación sistemática de recién nacidos y otros crímenes de lesa humanidad. Un largo derrotero judicial y político ha permitido condenar a parte de los responsables en juicios que aún continúan su curso. Así como otros gobiernos de facto de la región, la dictadura cívico militar fue parte del Plan Cóndor.


Resumen histórico

La Junta Militar llevó a cabo una acción represiva en la línea del terrorismo de Estado conocida como la «guerra sucia», coordinada con otras dictaduras instaladas en los países sudamericanos mediante el Plan Cóndor, que contó con el apoyo de los principales medios de comunicación privados e influyentes grupos de poder civil, la protección inicial del gobierno de los Estados Unidos​ y la pasividad de la comunidad internacional.

El gobierno de facto secuestró, torturó y ejecutó clandestinamente a miles de personas, que luego serían denominadas «los desaparecidos» —unas sospechosas de ser guerrilleros y otras simples activistas civiles sin relación con las organizaciones armadas— en centros clandestinos de detención establecidos al efecto. Gran cantidad de ellos fueron asesinados y enterrados en fosas comunes o arrojados al mar desde aviones militares.



Con información de:
https://es.wikipedia.org/wiki/Proceso_de_Reorganización_Nacional







Para saber más del Plan Cóndor:

lunes, 17 de septiembre de 2018

Sandino - Miguel Littin 1990





Sandino es una película dirigida por el chileno Miguel Littín, producida por Miguel Littín P.C. para la Televisión Española y realizada en colaboración con Chile, Nicaragua e Italia. Fue estrenada como largometraje en cines de Madrid y de Barcelona el 12 de abril de 1991 y como serie de televisión en 1994.


Argumento

Narra la vida de Augusto César Sandino (1895-1934), líder de la resistencia nicaragüense frente al ejército de ocupación estadounidense entre 1927 - 1933 y la Guardia Nacional organizada en su contra tras la derrota de los marines.

Entre los personajes reales que aparecen, destacan Calvin Coolidge (presidente de Estados Unidos), el dictador nicaragüense Anastasio Somoza, el presidente del país Juan Bautista Sacasa, el coronel Logan Feland y el capitán Gilbert D. Hatfield de la Marina, así como Blanca Arauz Pineda (telegrafista del pueblo de San Rafael del Norte, Jinotega y esposa de Sandino), jóvenes trabajadores que compartieron la lucha con Sandino como los generales Francisco Estrada, José Gregorio Colindres y Pedro Altamirano Pedrón, y Teresa Villatoro, su mujer en la montaña.



Reparto

Kris Kristofferson (Tom Holte)
Joaquim de Almeida (Augusto César Sandino)
Dean Stockwell (Gilbert D. Hatfield)
Ángela Molina (Teresa Villatoro)
Omero Antonutti (Gregorio Sandino)
Victoria Abril (Blanca Arauz)
Blanca Guerra (Rossana)
José Alonso (Anastasio Somoza García)
Fernando Balzaretti (Francisco Estrada)
Alonso Echánove (Juan Pablo Umanzor)
Alejandro Bracho (Sócrates Sandino)
Gustavo Ganem (José Gregorio Colindres)
Reynaldo Miravalles (alfarero)
Rufino Echegoyen (Paredes)
Alejandro Parodi (José María Moncada)
Judith Roberts (Gustava von ghein Gaben)
Wally Michaels (Logan Feland)
Richard Bourg (Bruce)
Thomas Campbell (Larsen)
Hansford Rowe (Matthew Elting Hanna)
Bernard Dheran (Henry Lewis Stimson)
Ernesto Gómez Cruz (Farabundo Martí)



Otros antecedentes del proyecto

El proyecto inicial, encargado en la etapa de Pilar Miró en TVE, constaba de un largometraje de dos horas de duración y una serie dividida en tres episodios de 55 minutos cada uno. En 1991 se estrenó en cines y permaneció inédita en televisión hasta 1994.

La gestión del elevado presupuesto invertido por TVE añadieron polémica al rodaje, que finalizó en diciembre de 1989.

El actor Dustin Hoffman fue considerado para encarnar al general Sandino, interpretado finalmente por el portugués Joaquim de Almeida.

El equipo de rodaje recorrió todos los lugares significativos en la vida del revolucionario: Niquinohomo (aldea donde nació Sandino), Corinto, Granada y Managua. También se trasladaron a Washington, donde él trabajó, y a varias poblaciones mexicanas.

Esta producción, según afirma el director, "narra la historia de Sandino desde un punto de vista humano: el esfuerzo y la perseverancia de un hombre por liberar a su pueblo y de cómo se convierte primero en un jefe, luego en un héroe y después en mártir. No se trata de una biografía al estilo de una iconografía escolar, sino existencial. El halo poético y romántico pesa más que el puramente político. Con Sandino pretendemos rescatar para la memoria popular la figura, la gesta, la aventura y desventura sin fronteras de un hombre que, como pocos, simboliza el anhelo de libertad e independencia de América Latina".




Con información de:
https://es.wikipedia.org/wiki/Sandino_(película)


Miranda regresa - Película






Miranda regresa es una película venezolana que trata la vida de Francisco de Miranda, precursor de la independencia americana. Dirigida por Luis Alberto Lamata y protagonizada por Jorge Reyes, donde participa el actor estadounidense Danny Glover como un esclavo haitiano.

Es la primera producción de la Villa del Cine, y la más cara producida hasta el momento en Venezuela. Fue estrenada el 11 de octubre de 2007 en todas las salas de cine del país.


Sinopsis

Un periodista se introduce clandestinamente en la celda de Miranda, en la Carraca de Cádiz, España, el 10 de julio de 1816. El joven periodista urge al generalísimo para que le conceda una entrevista, con el objeto de propagar su pensamiento anticolonialista en cierto periódico de vanguardia que se edita furtivamente en Cádiz. Miranda, hábil, en la geopolítica internacional del el siglo pasado XVIII, desconfía del impetuoso muchacho, quien, no obstante poco a poco va ganando su confianza hasta que el cautivo accede a concederle la entrevista.

Aquí comienza un viaje retrospectivo de la vida del generalísimo donde la vuelta al pasado, a los momentos formativos más trascendentes de la construcción del joven, del hombre, del seductor, del soldado español, del ilustrado, el desertor, el independentista, el político, el guerrero, el espía, el contrabandista, el hereje, el conspirador y el precursor, se narran para develarnos la magnitud de Francisco de Miranda, quizás por siempre el más universal de los venezolanos.


Producción

La producción se desarrolló durante más de tres meses, en Venezuela, así como en la isla de Cuba y la ciudad de Praga, con la participación de un total de 120 talentos y 1.200 personas entre extras y figurantes. Además de ser una película también será una miniserie para televisión.



Reparto

Jorge Reyes como Francisco de Miranda.
Marco Polo Castillo como Salím (Joven).
Luís Jerónimo Abreu como Salim (Adulto).
Luís Abreu como Salím (Anciano).
César Román como Fablistán.
Alberto Alifa como Zambrano.
Carlos Mata como El Marqués.
Carolina Delgado como María Antonieta.
Mimí Lazo como Catalina La Grande.
Héctor Palma como Simón Bolívar.
José Torres como Remigo (Pardo).
Yanis Chimaras como Sebastián de Miranda Ravelo.
Nohely Arteaga como Sara Andrews.
Henry Soto como José Félix Ribas.
Danny Glover como John Doe.



Con información de:
https://es.wikipedia.org/wiki/Miranda_regresa

martes, 11 de septiembre de 2018

La guerra del fracking





"La Guerra del Fracking" es el séptimo largo documental de Pino Solanas sobre la Argentina contemporánea. Como los anteriores Tierra Sublevada -Oro Impuro y Oro Negro- continúa la búsqueda de un cine-ensayo - de fusión de géneros- donde se alternan crónicas y recreaciones con historias de sus protagonistas: trabajadores, ingenieros, pobladores.

A través de un viaje hacia el yacimiento Vaca Muerta, en Neuquén, con el especialista Félix Herrero y la investigadora Maristella Svampa, se recogen testimonios sobre los efectos contaminantes del nuevo proceso de explotación de petróleo y gas no convencional.


Comentarios

Javier Luzi en Cinemaplus opinó:

«La guerra del fracking no es ni más ni menos que un programa de televisión con visos de periodismo de investigación que no puede negar su origen de propaganda proselitista de campaña política….Uno sabe que este procedimiento de extracción de hidrocarburos… es una de las peores herramientas de un capitalismo salvaje… Pero uno lo sabe por información externa a la película. Por ésta sólo se puede intuir la nocividad del mismo entre un fárrago de tecnicismos, discursos uniformes y lógica biempensante. Solanas manipula las imágenes, edita los testimonios y sólo le da la palabra a aquellos que van a defender lo que sabemos, de antemano, que está bien defender. No hay repreguntas, no hay dudas, hay puesta en escena y él aparece junto a los cuadros políticos de su agrupación (Proyecto Sur) apropiándose de la voz de la sabiduría. Si en el discurso técnico y político uno puede dejar pasar algunas formas elegidas, en la mostración de los pueblos originarios y sus representantes, la manipulación se vuelve francamente paternalista y ofensiva….Parafraseando a un cantautor latinoamericano preferiría decir de Solanas y en memoria de su historia: el tiempo pasa, nos vamos poniendo ingenuos… pero se (me) hace difícil..»



Produce Cine Sur S.A con la colaboración de Asociación civil Proyecto Sur Cultural
Productor delegado Fernando Solanas
Guión y Dirección Fernando Solanas
Asistencia de Dirección Nicolás Sulcic - Juan Pablo Olsson
Imagen y Cámara Fernando Solanas - Nicolas Sulcic
Dirección segunda unidad Nicolás Sulcic
Cámara segunda unidad Andrés Bar
Montaje Fernando Solanas- Alberto Ponce- Sebastián Agulló- Nicolás Sulcic- Juan Pablo Olsson
Asistente de montaje Silvia Lanza
Música Mauro Lázaro
Sonido (diseño y mezcla) Santiago Rodriguez
Colorista Nahuel Srnec
Animaciones y gráfica Sebastián Lábaque - Guillermo Llull
Asistencia de producción Marina Cane Solanas - Flexa Correa Lopes
Duración: 88 minutos



Con información de:
https://es.wikipedia.org/wiki/La_guerra_del_fracking



Tierra Sublevada 1 Oro Impuro - 2 Oro Negro









Tierra sublevada: Oro impuro es una película argentina documental de 2009 dirigida por Pino Solanas. La misma analiza la situación de la megaminería en la Argentina.


Sinopsis

El documental narra la situación actual de la minería en Argentina, donde el director traza un paralelismo entre la colonización española en América y el saqueo del oro, y las grandes mineras de hoy en día como la Barrick Gold, enfocándose en el daño medioambiental producto de la megaminería, la corrupción, la opinión de los pobladores y proponiendo el uso de una minería sustentable.1​

Serie de documentales de la Argentina contemporánea
Tierra sublevada: Oro impuro forma parte de una serie de 5 documentales del mismo director, los cuales analizan la historia de su país desde la década de 1990 en adelante:



Memoria del saqueo (2004)
La dignidad de los nadies (2005)
Argentina latente (2007)
La próxima estación (2008)



Con información de:
https://es.wikipedia.org/wiki/Tierra_sublevada:_Oro_impuro






Solanas "Tierra Sublevada II: Oro Negro"


"Tierra Sublevada II: Oro Negro" Es el sexto film de Pino Solanas, que marca el cierre de la serie "Causa Sur", un fresco de 6 películas.


"TIERRA SUBLEVADA IIº - Oro Negro", es un viaje hacia los principales yacimientos petroleros del país, en la Patagonia y las selvas del norte -- provincia de Salta- cerca de la frontera boliviana.

Relata la epopeya de las resistencias populares a la privatización del petróleo en la Argentina y sus trágicas consecuencias: miles de despidos, miseria y contaminación ambiental. Fue una de las mayores estafas y fracasos de la historia nacional: el país se autoabastecía con reservas de petróleo y gas y veinte años después, debe importarlas.

Hoy la civilización del petróleo esta llegando a su ocaso: después de impulsar al capitalismo y la sociedad de consumo, los hidrocarburos son la principal causa del cambio y daño ambiental.

"TIERRA SUBLEVADA IIº : Oro Negro" es el sexto film de un fresco sobre la crisis argentina que comenzara con "Memoria del Saqueo" (2004) y "La Dignidad de los Nadies" (2005).

A 40 años de "La Hora de los Hornos", "Tierra sublevada" continúa la búsqueda de un cine-ensayo donde se alternan crónicas y reflexiones, un cine de fusión de géneros con recreaciones e historias de sus protagonistas: trabajadores, ingenieros, pobladores.

"Oro Negro" hizo la clausura de "Venice Days", una de las secciones mas prestigiosas del 68º Festival de Venecia.

Las dos partes de "Tierra Sublevada" también han sido invitadas a los festivales de San Pablo, Chicago, y San Francisco.

"TIERRA SUBLEVADA , ORO NEGRO", nació con las mismas motivaciones que los otros cinco films que componen el sexteto de "Crónicas de la Causa Sur": construir una larga memoria frente al olvido, promoviendo la reflexión y el debate sobre los grandes temas argentinos.

La insurrección popular del 2001 y su búsqueda de respuestas, me hizo sentir la necesidad de continuar con el testimonio iniciado 40 años antes con la "La Hora de los Hornos".

En todos los films he buscado descubrir la realidad del país silenciado, unir la denuncia con la reflexión y rescatar la humanidad de personajes anónimos que desde el olvido o la pobreza, resisten el irracional modelo de la privatización de los bienes públicos. Con su ética de la solidaridad dan prueba de coraje y dignidad en defensa de los bienes y derechos comunes.

SOBRE LA FORMA DEL FILM: "Oro Negro" mantiene la misma forma y lenguaje que los demás films que componen las "Crónicas de la Causa Sur". Todos ellos son la continuación de un largo viaje hacia el encuentro del país. Es un traveling ininterrumpido que sigue al autor y a los personajes y que no se detiene: en automóvil o en helicóptero, caminando o en tren, la cámara descubre escenarios y realidades desconocidas. He mantenido siempre el uso de ópticas gran-angulares, buscando profundidad de campo y captar lo que pasa atrás o al costado de la escena principal. La estructura del guión mantiene la división en capítulos y el uso de títulos, leyendas, gráficos y animaciones. Mantengo el mismo tono del relato y de la música, como si se tratara de una suite coral-instrumental.



FICHA TÉCNICA: 

Realización: Fernando E. Solanas 
Duración: 114 min.
Estreno Internacional: 13/10/2011
Estreno en Argentina: 13/10/2011
Guión: Fernando E. Solanas 
Productor: David Rodriguez y Fernando E. Solanas 
Productor ejecutivo: Alejandro Medina (II) y Fernando E. Solanas 
Dir. de fotografía: Alejandro Fernández Mouján, Mauricio Minotti, Rino Pravatto y Fernando E. Solanas
Música: Mauro Lázzaro 
Montaje: Juan Carlos Macías, Mauricio Minotti, Alberto Ponce y Fernando E. Solanas 
Distribuidora: Primer Plano Film Group

La próxima estación - Pino Solanas




La próxima estación narra la historia de los ferrocarriles argentinos, su historia desde 1857 hasta la crisis del sistema de transporte actual. El cierre de ramales de las líneas de ferrocarriles convirtió en ciudades fantasma a los pueblos cuya principal fuente de trabajo era el tren. La privatización de las líneas ocasionó el despido de decenas de miles de trabajadores así como el deterioro del servicio público, originando a su vez el aumento del transporte automotor y la multiplicación de accidentes automovilísticos.1​ El documental denuncia el saqueo de materiales ferroviarios abandonados, propiedad del Estado, por parte de las corporaciones,2​ la falta de inversión por parte de las empresas privadas así como el destino de los subsidios otorgados por el Estado. Como epílogo se propone reconstruir el sistema ferroviario impulsando la industria nacional, la recuperación de puestos de trabajo y la identidad nacional, en contraposición con el proyecto del tren bala del gobierno,3​ fuertemente criticado.


Repercusión

El 4 de septiembre de 2008, el mismo día del estreno, se originó una pueblada en las estaciones de Castelar y Merlo del Ferrocarril Sarmiento debido al mal servicio de los trenes, que derivó en el incendio de las formaciones por parte de los pasajeros.6​ El Gobierno acusó a partidos de izquierda, entre ellos al Partido Obrero y a Proyecto Sur de haber armado los incidentes.7​ El ministro de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos Aníbal Fernández señaló especialmente a Pino Solanas como responsable de los hechos, acusándolo de incitar a la pueblada para promocionar su película, ante lo cual Solanas intimó al ministro a que presente pruebas sobre sus dichos o de lo contrario lo denunciará por injurias.8​ En tanto el Partido Obrero denunció al Ministro Fernández y al canal de noticias C5N por daño moral y afectación de la imagen del partido como así uno de sus miembros.



La próxima estación es una película documental dirigida por Pino Solanas.
Forma parte de una serie de 5 documentales del mismo director:



Memoria del saqueo (2004)
La dignidad de los nadies (2005)
Argentina latente (2007)
La próxima estación (2008)
Tierra sublevada: Oro impuro (2009)



Con información de:
https://es.wikipedia.org/wiki/La_próxima_estación

Argentina latente





El director recorre distintas zonas de la Argentina, entrevistando a técnicos, ingenieros, trabajadores y científicos, poniendo en evidencia el potencial económico (riquezas naturales) y humano con el que cuenta el país y que no está siendo aprovechado, permitiendo la fuga de cerebros, así como el constraste de ser un país inmensamente rico por su extensión, diversidad climática apta para los cultivos, recursos mineros, gas e hidrocarburos, el mar Argentino y los niveles de pobreza, como consecuencia del mal aprovechamiento de los mismos, administrados por empresas privadas, fruto de la privatización que vivió el país en la década del 90'. En el film se pueden observar los grandes logros de la industria nacional a lo largo de su historia y su estado actual. Además, muestra las enormes potencialidades de la Argentina, por su herencia científica-tecnológica, en cuanto a conocimientos y recursos humanos, gracias al alto desarrollo logrado en los años ´50s y ´60s, sobre todo en las áreas aeroespacial, aeronáutica, automotriz, astilleros, ciencias naturales y medicina, etc...Se muestra como gran parte de esos recursos, además de haber sido destruidos por la gran corrupción y desidia de sus gobernantes, fueron también expoliados y destruidos por los grandes capitales extranjeros, y privatizados por recomendación de entidades financieras, como los ferrocarriles, fábrica militar de aviones, YPF, etc...El filme no trata de mostrar las incapacidades de un país como la Argentina si no que, al contrario, muestra sus enormes potencialidades y trata de concientizar sobre el patrimonio que a todos los argentinos les pertenece, y, que bien administrados, podrían sacar el país de su actual crisis. Muestra una "Argentina Latente" que tiene mucho para ser un país grande con todas las letras.


Argentina latente es una película documental dirigida por Pino Solanas.
Forma parte de una serie de 5 documentales del mismo director:



Memoria del saqueo (2004)
La dignidad de los nadies (2005)
Argentina latente (2007)
La próxima estación (2008)
Tierra sublevada: Oro impuro (2009)



Con información de:
https://es.wikipedia.org/wiki/Argentina_latente


Voces inocentes - Luis Mandoki





Voces inocentes es una película mexicana de 2004 dirigida por Luis Mandoki que transcurre durante la guerra civil salvadoreña en 1980, estrenada el 16 de septiembre de 2004 y se basa en la infancia del escritor salvadoreño Óscar Torres. La película aborda el uso de los niños por parte del Ejército y también muestra la injusticia en contra de personas inocentes que se ven obligadas a combatir en la guerra. La película está orientada a un público adulto, debido a su fuerte contenido violento.


Argumento

La película nos relata la historia de Chava, un niño que vive en circunstancias difíciles a causa de una guerra desatada en El Salvador. Chava vive con la preocupación de ser reclutado, ya que a los niños mayores de 12 años los reclutan para prepararlos para la guerra. Su padre dejó a su familia para ir a los Estados Unidos, por lo que Chava a temprana edad quedó como el hombre responsable de la casa. La madre de Chava trabajaba para mantener a la familia, hasta que un día tuvo que trabajar hasta tarde y entonces -al caer la noche- Chava seguía esperando a que volviera su madre. Pero de pronto un estruendo lo sorprendió a él y a su hermana: eran disparos de las fuerzas armadas de El Salvador que libraban una batalla con los rebeldes de la guerrilla del FMLN . Chava cerró la puerta y tapó las ventanas, metió a su hermana y su hermano debajo del soporte de la cama esperaron hasta que las cosas se tranquilizaran. Al día siguiente, Chava fue a hacer un mandado y observó una central de autobuses; entonces empezó a explorar y encontró un autobús abierto y se subió a jugar a ese autobús que no tenía conductor.Después de un tiempo llegó el conductor y lo vio y le propuso que trabajara para él y Chava aceptó, pues el quería ayudar a su madre con el gasto diario.

Al final Chava trata de irse para la guerrilla pero el ejército llega y los arrestan a todos y se los llevan para el monte para matarlos pero sólo matan a dos de los amigos de Chava ya que la guerrilla llega antes de que maten a Chava; él sale corriendo y ve a un soldado en el monte franqueando o matando desde arriba y decide que lo va a matar pero no lo hace ya que lo ve y se da cuenta de que era un amigo suyo; el decide irse a buscar a su madre pero encuentra todo incendiado así pasa todo el día allí; al día siguiente cuando el fuego ya se ha acabado casi por completo baja de un árbol donde había subido y baja a ver su casa ya destruida y ve a su madre allí que está viva y deciden irse juntos; al día siguiente su madre decide que el debe irse para los Estados Unidos con su padre y así termina la película. Fue filmada en México, en el poblado de Xico Veracruz y sus alrededores.



Elenco

andrea montesco: fernanda
Carlos Padilla: Chava
Leonor Varela: Kella
Ofelia Medina: Mama Toya
Alejandro Felipe Flores: Ricardito
José Maria Yazpik: Tío Beto
Paulina Gaitan: Angelita
Adrian Alonso: Chele
Jesus Ochoa: Chofer
Daniel Gimenez: Cura
Xuna Primus: Cristina Maria
Alan Chavez: Antonio
Andres Marquez: Marcos



Críticas

Una de las mayores críticas de la película es que los personajes no hablan con acento salvadoreño o la inexistencia del caliche. En El Salvador, las personas utilizan mucho el voseo al hablar. Una situación no presente en la película. Se dice que la actuación del personaje no es acorde a la realidad que se vivió en esa guerra pues miles y miles de niños combatieron en ella, ya fuera en uno u otro bando. Cabe decir que esta obra es basada en la infancia del escritor salvadoreño Óscar Torres. Un punto muy importante, que recibió muy buenas críticas es basado en el mensaje final, donde se percibe la señal de «siempre hay una salida distinta».


Premios

Un Premio Corazón de Cristal, así como el Premio a la Elección del Público Dramático de funciones en el Heartland Film Festival 2005-2006.
Aguja Espacial de Oro, premio en el Festival Internacional de Cine de Seattle (2005).
Premio Stanley Kramer del Gremio de Productores de América.



Con información de:
https://es.wikipedia.org/wiki/Voces_inocentes

domingo, 9 de septiembre de 2018

Radiografía de la revolución ciudadana en Ecuador





Documental que recorre los primeros 7 años de la Revolución Ciudadana en el Ecuador y muestra los cambios sociales y económicos conseguidos en el país a través de los testimonios de sus líderes políticos y ciudadanos.

Cocalero - documental





Alejandro Landes dice que Cocalero es menos una película sobre Evo Morales que sobre el movimiento de los cultivadores de coca, que después de dos décadas consiguió llevar a uno de los suyos al poder. Landes –nacido hace 26 años en Brasil, criado en Ecuador y graduado en Economía en la universidad norteamericana de Brown– empezó a pensar en la figura de Evo cuando trabajaba para el programa Oppenheimer presenta, del periodista Andrés Oppenheimer, destinado al público latino aunque producido en Estados Unidos. Landes le propuso a la producción un diálogo vía satélite entre el líder cocalero y Gonzalo Sánchez de Lozada, quien acababa de abandonar La Paz para instalarse en Estados Unidos. “Era octubre del 2003, una semana después de lo que para Sánchez de Lozada había sido un golpe de Estado y para Evo una fuga. Era como tener a Batista y a Fidel”, cuenta Landes. “Evo tenía de fondo una bufanda de wipala, la bandera indígena, que decía Evo Presidente y se caía. Alguien tenía que entrar en cuadro mientras Evo hablaba y volver a ponerla. Era una cosa de color que resultaba muy graciosa pero a la vez te hacía notar la bandera. Y te hacía pensar por un momento ¿será que este hombre puede ser presidente?”

La anécdota de la bandera es mínima, pero Landes sabe que expresa algo que en la película aparece reflejado en el seguimiento de la campaña de Evo Morales, dos años después de aquel programa, a fines de 2005: la precariedad de recursos con los que parece construirse su carrera hacia la presidencia. El “seguimiento de campaña” es un subgénero documental que ya cuenta con cierta tradición; Landes evoca uno de sus mayores referentes, que es The War Room, la película de D. A. Pennebaker y Chris Hegedus sobre Stephanopoulos y Carville, los estrategas de la operación electoral de Bill Clinton para su primera presidencia, en 1992. Y en parte la menciona para establecer diferencias: las que tienen que ver con el enorme aparataje que rodea a un candidato a jefe del país más poderoso del mundo, y la aparente inmediatez en la que, por momentos, parece moverse el líder cocalero en campaña. “En Cocalero no hay una estructura dramática clásica como la que se construye con Clinton, en choque con la voz en off de Bush. Acá era sólo observarlo a él, lo más detenidamente posible, para permitir que afloren los matices. En todo caso, Cocalero es mucho más parecida a Entreatos, el film de Joao Moreira Salles (el hermano de Walter) sobre la llegada de Lula al poder, y Peones, de Eduardo Coutinho, que explora las raíces sindicalistas de Lula, su trabajo en la ensambladora de autos y la consolidación del PT.”

Pero la película sobre la construcción de un candidato político y el marketing electoral más interesante de los últimos años, dice Landes, es Our Brand is Crisis: “La hizo una chica norteamericana que accedió a una compañía consultora de James Carville –el socio del protagonista de The War Room–, cuando estaba haciendo trabajos de consultoría para candidatos en Africa, Asia y América latina. Su intención era estudiar varios casos, pero el boliviano terminó pareciéndole el más interesante; entonces llegó con el equipo consultor para asesorar la campaña de Sánchez de Losada, lo ayudó a ganar, y después pasa lo que pasó y ella sigue todo este proceso. Pero lo que ella hace es acompañar al candidato más rico con la compañía de mercadeo político más cara y sofisticada del mundo, mientras que en Cocalero tenemos una mirada sobre alguien con un olfato político impresionante, con una astucia en circunstancias muy precarias, en un movimiento medio cenicienta, en el sentido de que nadie cree que pueda llegar, y con una mirada verdaderamente de abajo hacia arriba”.

Indio, coca y gas

El 18 de diciembre de 2005 Morales ganó las elecciones presidenciales con casi el 54 por ciento de los votos. Landes había llegado a Bolivia dos meses y medio antes. La idea que llevaba sobre la situación del país podía concentrarse en tres puntos: “La corriente indigenista, el gas y la coca. En ese momento, especialmente desde afuera, la noticia sorprendente era que Evo iba a ser el primer presidente indígena, el primer indígena aymara en llegar al poder”, dice el director. “Esperaba que al principio fuera una historia más semejante a la de Sudáfrica, del tipo de ‘el primer negro llega al poder’. Pero me encontré con que, mientras la prensa internacional estaba detrás del fenómeno del ‘indio presidente’, el primer presidente indígena no habla aymara o quechua de forma fluida; no tiene un gran discurso indigenista, se viste con remera del Real Madrid, jeans y zapatillas Nike. La gran pregunta era por qué él, si había otros líderes aymaras que se vestían a diario de ropa y gorrito tradicional, y la respuesta a eso estaba en el sindicato cocalero que es el verdadero corazón de la historia, una historia impresionante.”

“A principios de los ’80 –cuenta Landes– los mineros desalojados bajan del Altiplano al trópico en busca de una mejoría de vida, y empiezan a plantar la hoja de coca, porque por cuestiones de la oferta y la demanda da más que la naranja o el plátano. En ese momento llega la intervención militar norteamericana, de una manera muy fuerte y represora, y esta gente, que no tiene ideología política y es analfabeta, se empieza a aglutinar y a armar un sindicato muy fuerte, a partir de esa represión, en la tradición del sindicalismo minero, que es tan fuerte en Bolivia, y empiezan a luchar en defensa de la hoja de coca como símbolo de soberanía nacional. Después van un poquito más lejos de Cochabamba, a luchar en contra de la privatización del agua, y ahí nace la campaña a favor de la nación de los hidrocarburos.”

Palo Santo

Cocalero permite asomarse un poco a la vida en el Chapare, Cochabamba, la región tropical en la que se concentra una parte importante del cultivo de coca del país. Allí todo parece quedar en manos del sindicato, y aparece la polémica noción de “justicia comunitaria”. Leonilda Zurita, senadora cocalera, explica por ejemplo cómo es el castigo que consiste en atar al infractor al palo santo el tiempo suficiente para que sea mordido por unas voraces hormigas de la zona. “En el Chapare, al no tener la presencia del Estado, sólo la del ejército, se crea un Estado fuera del Estado”, dice Landes. “El sindicato nace de la represión, y de esa represión nacen rasgos autoritarios muy marcados; para mantenerse unidos desarrollan mecanismos muy estrictos, con su propia cárcel, su adoctrinamiento, sus castigos culturales. Yo no creo en esta idea de justicia comunitaria, como no creo tampoco en el pelotón de fusilamiento, pero es algo que está muy presente en Latinoamérica.”

Algo sobre Evo

Landes cuenta que aunque el acceso al candidato cocalero “era una negociación diaria”, Evo Morales les abrió sus puertas enseguida, a él y a su equipo. La primera semana, sin pedirles explicaciones sobre su proyecto (sin siquiera echarles un vistazo a las filmaciones que le llevaban preparadas) los invitó a acompañarlo en su recorrido de campaña. “Pero un día –recuerda Landes– no sé si se había cansado de las cámaras, o estábamos muy tensos o cometimos algún error, pero de pronto se le cruzaron los cables y nos dijo que ya no confiaba en nosotros, que creía que éramos agentes de la CIA. Y ojo que Evo es un aymara también en el sentido de que controla sus emociones; no es como un italiano, de sangre caliente: hay una brecha cultural; él viene de una cultura donde no se dice ‘no’ constantemente.

Ni siquiera nos echó con un portazo, simplemente se tornó más frío y callado con nosotros, y eventualmente ya no tuvimos cabida ahí. Nos fuimos entonces al Chapare, y luego, por ninguna razón en particular, le pedimos permiso para acompañarlo de nuevo y nos dejó. Y ahí fue que viajamos con él a la anti-cumbre, acá en Argentina y esa cena con Maradona y Chávez que se ve en la película.”

Y algo sobre la oposición

“Cuando yo le decía a la gente que iba a hacer una película sobre Evo, me preguntaban: ¿A favor o en contra? como si fuese un partido de fútbol”, dice el director. Ahora que la película ya se estrenó comercialmente en Bolivia –con un arranque flojo en tres salas en todo el país, pero un segundo fin de semana en el que, boca a boca mediante, presume Landes, quedó ranqueada segunda, justo después de El Hombre Araña 3–, buena parte del público todavía no sabe cómo recibirla. “Para el lunes pasado estaba planeada una proyección en una universidad pública, pero el consejo estudiantil de la Facultad de Ciencia Política se opuso diciendo que era ofensiva para la imagen de Evo. Entonces el organizador le pidió al rector de Derecho su biblioteca para pasarla ahí, pero el rector se negó aduciendo que no quería parecer oficialista. Es muy gracioso que haya gente que salga diciendo que es ofensiva con Evo y otra que diga que es oficialista.”

El traje

Sobre el final, hay una breve escena posterior al triunfo electoral. La senadora Leonilda Zurita (que a lo largo de la película ha sido uno de los personajes más presentes) y su madre discuten sobre si Morales se dignará a usar traje y corbata según se espera como parte del protocolo oficial. “El tema de la ropa no es menor”, dice Landes. “Me preguntaron por qué no terminé la película en el acto de asunción en las ruinas de Tiahuanaco, en el Altiplano. Pero mis últimas escenas apuntan a un tema importante de la película que es el de la identidad. Si hubiese terminado con Evo arriba de una piedra arcaica con un traje indígena que él nunca se pone en la vida cotidiana, sí, hubiera terminado con Evo, indio presidente, que es como lo va a vender la prensa. Pero el hecho de que se ponga un traje que es un híbrido entre el poncho que él no se pone y el saco y la corbata que tampoco se pone, termina siendo muy simbólico de la única manera que tiene Bolivia de salir adelante, que es dentro de una cultura mestiza. Siendo indígena o blanco, el punto medio siempre va a ser que naciste y viviste y vas a seguir viviendo en una cultura mestiza. La señora que hace el traje (a la que se ve en imágenes intercaladas entre los créditos finales del film), es Beatriz Canedo Patiño, la modista más famosa de Bolivia, que tiene una casa de modas en París y en Nueva York, y que, siendo el emblema de la aristocracia boliviana, es quien le hace la ropa al próximo indígena presidente. Todo el mundo hablaba esa mañana, posterior al triunfo, de la ropa de Evo; en el Chaco como Leonilda, y en los cafés en Santa Cruz: ¿Qué se va a poner este tipo?”

Avant Coca

Un mes atrás, Landes y su productora argentina Julia Solomonoff organizaron el estreno boliviano de la película en una función gigante en el Chapare, para los cocaleros. “Había como tres mil cocaleros, y el presidente llegó con el embajador cubano, en helicóptero, 40 minutos antes de la proyección. Contratamos dos pantallas de 10 metros por 10 metros, una en lugar techado y otra afuera. El ambiente adentro era más tenso, más oficial, y afuera eran personas de las ONG, cocaleros taxistas, todo más distendido, con la gente en los techos de sus autos o echados en el piso, un ambiente de autocine californiano. Evo me dio la mano antes de la proyección; al terminar, la prensa se le vino encima, y él se paró y dijo que la película decía la verdad, pero iba a haber otras películas que iba a tener que perfeccionar el trabajo. Mencionó una ficción con actores, Evo pueblo. Lo interesante es que la proyección se hizo en un lugar en el que no se expone otra cosa que la línea política del MAS –es ese lugar que aparece al principio de la película, en el que Evo da ese discurso en el que dice ‘¡Que viva la coca, que mueran los yanquis!’–y es muy extraño poder proyectar allí una película que vaya por fuera de la propaganda oficial y del partido, y dice mucho de Evo que se haya presentado ahí sin haber visto la película antes. Pero cuando llegó me dijo entre bromas: “Oye, espero que no te metas mucho conmigo compañero, que aquí te van a colgar. ¡Palo santo!”


Por Mariano Kairuz
Fuente: suplemento "Radar" del diario "Página 12"
Más información: www.pagina12.com.ar

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CRÍTICA

Evo Morales, indio aymara que combina jeans y zapatillas con llamativos pulóveres de llama o vicuña tejidos a mano con iconografía del altiplano, es uno de los más controvertidos mandatarios latinoamericanos con que amaneció el siglo XXI. Polémico por más de un motivo, seguramente el más inquietante sea el que tiene que ver con su postura frente al cultivo de coca en su país, lo que en realidad, por lo que de una manera muy sutil insinúa Cocalero , el documental del ecuatoriano Alejandro Landes, se relaciona con su explícita enemistad con la actual conducción política norteamericana y los mandatos del ALCA (Area de Libre Comercio de las Américas), una actitud que, sin embargo, ha recibido en forma permanente la solidaridad de su par venezolano, Hugo Chávez; del veterano líder cubano Fidel Castro, y, sin comunicarlo de viva voz, la de otros gobernantes simpatizantes con el latinoamericanismo en ascenso de los tiempos que corren. Landes esquiva el panfleto, o cualquier recurso que pueda ser interpretado como "de campaña". El joven periodista cineasta eligió observar a Morales como un testigo de los dos meses -68 días- que precedieron a su llegada, por la vía democrática, al poder, dispuesto a dar un giro histórico al destino de su país.

Landes sigue a Morales palmo a palmo, cámara en mano y sonido directo (registrado con la misma cámara digital), sin echar mano de discurso alguno que pueda ser interpretado (o malinterpretado) como simple propaganda. Se entromete, sí, para descubrirlo a través de numerosas escenas de su vida cotidiana, en las que aparece con su gente y lo llevan a convertirse en la única alternativa posible para su país. La cantidad de horas registradas en el recorrido por todo el altiplano -120 en total, que necesitaron seis meses de edición-, codo a codo con el político en campaña, permiten descubrir cómo y por qué Morales ocupa hoy la presidencia de su país, más allá de las críticas que sin pausa generan sus opositores.

Ardiente paciencia 

Cocalero sirve para entender las complejidades de Bolivia y su lugar en el mundo de hoy, y si lo consigue es porque Landes tuvo la paciencia tan ardiente como imprescindible para capturar los gestos que definen una personalidad singular como la de Morales, y también la de Leonilda Zurita, confidente de Evo, líder sindical de las mujeres cocaleras y actual senadora del Movimiento al Socialismo, que es retratada por el director como la voz del pueblo que lo llevó al poder.

La jungla del Chapare en Cochabamba, retratos del Che, banderas wiphala de colores, murales con las imágenes de los líderes indígenas revolucionarios -como la guerrera Bartolina Sissa y el rebelde Tupac Katari-, el candidato acicalado con extremo cuidado por una peluquera (que consigue el corte estilo monje que también es uno de sus sellos distintivos), un grupo de sastres que preparan la vestimenta que lucirá como gobernante, son parte de este todo prolijamente presentado (es destacable la calidad fotográfica del material llevado finalmente a 35 mm) y montado con precisión, en el que, además, tiene fundamental importancia la música, de Leo Heiblum y Jacobo Lieberman.

Landes descubre que la fórmula secreta para el éxito del cocalero que llegó al cargo político más alto de su país no es, a fin de cuentas, tan secreta como la de la Coca-Cola, sino que está expuesta para quienes la quieran ver. Ese es su principal mérito.


FICHA TÉCNICA:

Cocalero (Argentina-Bolivia/2006). Dirección: Alejandro Landes. Producción: Julia Solomonoff, Alejandro Landes.
Fotografía: Jorge Manrique Behrens.
Montaje: Kate Taverna, Jorge Manrique Behrens, Lorenzo Bombicci y Jacopo Quadri.
Música: Leo Heiblum, Jacobo Lieberman.
Presentada por Primer Plano. 



Con información:
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=51063